La bodega familiar de Peñafiel se consolida como referente de la Ribera del Duero en el panorama mundial

El prestigio de una bodega no se mide solo en tradición o historia, sino también en el reconocimiento que obtiene dentro y fuera de su tierra. Bodegas Peñafalcón, con sede en Peñafiel, ha logrado posicionarse como un referente internacional gracias a sus vinos premiados en certámenes de gran prestigio.

Hasta la fecha, la bodega ha obtenido más de 56 premios de Súper–Oro y Oro, tanto a nivel nacional como internacional. Estos galardones confirman la excelencia de una elaboración basada en la suma de pequeños detalles: desde el trabajo manual en los viñedos hasta la dedicación minuciosa en la crianza de cada vino.

Los vinos más reconocidos son los de la gama Peñafalcón Siglo XI, entre los que destacan el Crianza, la Vendimia Seleccionada y el Gran Reserva, con hasta 5 años en barrica. Estas joyas enológicas no solo han conquistado al jurado de concursos internacionales, sino que también son muy demandadas en el comercio exterior, representando un alto porcentaje de la exportación del 70% que realiza la bodega.

El Peñafalcón Crianza y Reserva son otras de las etiquetas más premiadas, consolidando una línea de productos que combina equilibrio, potencia y elegancia. El secreto de este éxito reside en la calidad de las uvas, cultivadas en pagos privilegiados como Santa Cruz, Carraovejas y Blanqueras, y en una vinificación que respeta la tradición sin renunciar a la tecnología más avanzada.

Estos reconocimientos internacionales son el reflejo de una filosofía transmitida de generación en generación. Para Casimiro y su familia, cada premio representa no solo un logro profesional, sino también un homenaje a sus antepasados que trabajaron con pasión en los lagares del siglo XVII.

Pero más allá de las medallas, lo que distingue a Bodegas Peñafalcón es su capacidad de emocionar al consumidor. Cada vino encierra una historia, un cuidado extremo y un vínculo con la tierra que se percibe en su aroma y en su sabor.

Con estos logros, Peñafalcón no solo engrandece el nombre de su bodega, sino también el de la Ribera del Duero, situando a esta denominación de origen entre las más respetadas y admiradas del mundo.